
Alex se encontraba tirada en su cama, mirando al techo, como siempre que estaba más o menos deprimida. En realidad no sabía muy bien que significaba esa palabra, pero si tenía claro que se sentía mal, perdida incluso.
No sabía muy bien que pensar, muchísimas preguntas sin respuesta rondaban por su cabeza sin orden, bailando de un lado para otro sin consideración.
El tiempo había pasado, si.. pero aún recuerda como hace unos meses lo tenía todo y ahora.. ahora también, pero no le convencía.
El tiempo había pasado, si.. pero aún recuerda como hace unos meses lo tenía todo y ahora.. ahora también, pero no le convencía.
Demasiado exigente quizás, pero es lo que le hacía sentirse bien, sentirse ella.
Recuerda como cada día después de comer recibía las llamadas de Luz. No se decían nada, pero a la vez, se lo decían todo. Se reían y no se dejaban nada, las primeras, siempre. En aquel tiempo Alex pensaba que todo aquello era increíble, habían cogido demasiada confianza y demasiado pronto. Mientras recuerda todo esto se ríe al rememorar cuando pensaba que no debía fiarse de ella demasiado.
También recuerda las tardes interminables pegada al ordenador, esperando siempre a la misma persona. Un día y otro, y otro más, y asi, durante mucho tiempo. Era lo que la hacía sentir feliz. Nunca pudo imaginar que tendría una amistad como aquella. Nunca pudo imaginar que una persona le pudiera complementar tanto. Y aun se asombra.
Sigue recordando tiempos pasados, salidas, llamadas, risas, llantos, abrazos, miradas cómplices. Y sigue preguntándose como es posible que las cosas se vayan disminuyendo tanto y para ella, demasiado rápido.
Sabe que no está sola. Sabe que tiene a las mejores personas del mundo y sabe que la quieren. Pero no puede evitar que una lágrima se escape cada vez que ellos no se saludan por una ventana de ordenador o, cada vez, que quiere recibir una llamada y nunca llega. Porque antes podía saber que estaba pensando cada uno y porque ahora, no es tan fácil. Ahora tiene terror a perderlos de verdad.
Sabe que los tiene, pero también sabe que los echa mucho de menos y que los quiere, sobre todo que los quiere.
Si la amistad es real y verdadera nunca se pierde. Soy de las que creen que, para que una amistad funcione, ambos deben poner de su parte. No temas, todo llegará.
ResponderEliminarUn beso enorme :)
Estoy de acuerdo con Euforia, creo que esas personas que describes ahí arriba siguen siendo las que son, pero no lo demuestran.
ResponderEliminarÁnimo, todo se solucionará ;)
Un beso. Gigante.