
Cuando me desperté no sabía dónde me encontraba. Me envolvía la más completa oscuridad. Tanteé con las manos y descubrí, aterrorizada, que estaba dentro de una caja de madera. Olía a flores muertas…
Intenté recordar cómo había llegado hasta allí. En mi mente se reflejaba un rostro demasiado borroso para que fuese identificado, solo sabía que era un hombre. ¿Qué había hecho conmigo?
Di unos cuantos golpes en la tapadera que me cubría la cabeza, sonaba a hueco y la madera estaba caliente, supuse que sería de día. Moví mi mano derecha con cuidado, intentando encontrar algo. Nada. Probé suerte con la izquierda y estaba vez la tuve: una linterna. Intenté encenderla lo más rápido posible, pues me estaba acordando de mi claustrofobia.
Estaba sudando muchísimo, ahí dentro hacía un calor tremendo. Ya era consciente de que me había “enterrado” aunque según mis suposiciones estaba en la superficie. Mientras pensaba me di cuenta de que me faltaba el aire. Mierda, tenia que buscar alguna solución. Enfoqué todo el lugar con la linterna, llevaba mi pantalón corto y mis tenis Nike, no recordaba cuando me los había puesto, asique seguía desorientada. De repente encontré algo que no me gustó, al lado de mi cabeza había una pistola. Mi respiración se entrecortó. Después vi algo más: junto a la pistola una nota. “Úsala”.
Intenté recordar cómo había llegado hasta allí. En mi mente se reflejaba un rostro demasiado borroso para que fuese identificado, solo sabía que era un hombre. ¿Qué había hecho conmigo?
Di unos cuantos golpes en la tapadera que me cubría la cabeza, sonaba a hueco y la madera estaba caliente, supuse que sería de día. Moví mi mano derecha con cuidado, intentando encontrar algo. Nada. Probé suerte con la izquierda y estaba vez la tuve: una linterna. Intenté encenderla lo más rápido posible, pues me estaba acordando de mi claustrofobia.
Estaba sudando muchísimo, ahí dentro hacía un calor tremendo. Ya era consciente de que me había “enterrado” aunque según mis suposiciones estaba en la superficie. Mientras pensaba me di cuenta de que me faltaba el aire. Mierda, tenia que buscar alguna solución. Enfoqué todo el lugar con la linterna, llevaba mi pantalón corto y mis tenis Nike, no recordaba cuando me los había puesto, asique seguía desorientada. De repente encontré algo que no me gustó, al lado de mi cabeza había una pistola. Mi respiración se entrecortó. Después vi algo más: junto a la pistola una nota. “Úsala”.
-Perfecto.
Qué bueno, muy bueno (y dime: esto lo escribiste antes o despues de usarla?)...
ResponderEliminarbeso
druida
Qué agobio! Yo soy claustrofóbica, no me habría hecho falta la pistola ;) Resulta muy agobiante pensar algo así, no?
ResponderEliminarBesos^^