No, no se entiende. No se puede entender. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo es que ya no está? ¿Cómo puede estar con otro? Vuelve a ver ese coche de conducción segura. Los imagina en la cama, abrazados.De algo está seguro: "no podrá amarla como yo la amaba, no podrá adorarla de esa manera, no sabrá apreciar todos sus dulces movimientos, esos gestos de su rostro"
Es como si sólo a él le hubiera concedido ver, conocer el auténtico sabor de sus besos, el color real de sus ojos. "Jamás ningún hombre podrá ver lo que yo he visto. Y él menos que ninguno. Él, real, crudo, inútil, material..." Lo imagina así, incapaz de amarla, deseoso tan sólo se su cuerpo, incapaz de verla de verdad, de entenderla, de respetarla, Él no se divertirá con sus dulces caprichos. Él no amará tampoco sus pequeñas manos, sus uñas mordidas, sus pies gordezuelos, ese pequeño lunar escondido, al menos no tanto como para que no lo encuentre. Tal vez lo verá, sí, qué terrible sufrimiento, pero no será capaz de amarlo. No de esa manera...
Quería actualizar el blog, ya que lo tengo un poco abandonado; pero como mi inspiración está estancada he decidido recurrir a lo fácil y escribir aqui un párrafo de uno de los libros que me han aportado más. Prometo volver pronto.

















