sábado, 16 de octubre de 2010

Y asi pasan los días

Paseaba por aquel rincón de su pequeña ciudad sin rumbo, con ningún fin, simplemente escaparse un poco de todo lo que la rodeaba, pero como pensó: no pudo.

Su pelo negro se agitaba con la suave brisa que corría y con los brazos cruzados, abrigándose, avanzaba un paso más. En su travesía vio a parejas, a muchas parejas. Sonreía al ver que todavía seguían yendo a aquel lugar para tener un poco de intimidad.

Notaba como todo un mundo quedaba ya lejos, estando ella atrapada en el suyo propio, lleno de llantos y desgracias. Primero estaba lo de ellas cuatro. Veía que ya nada era lo de antes. Eso ya lo sabía, pero ahora era distinto: habían pasado a ser tres, y la perdida de una de ellas le dolía tanto como si le clavaran un puñal directamente en el corazón. Pero prefería parecer fuerte ante ese tema, indiferente, te todas formas ella también lo era y no le importaban las palabras de desprecio que escribía hacia las tres personas que habían sido las más importantes de su vida. Pero se vieron sustituidas y cada paso que daban era un paso más hacia su final de historia.

Se secó una de las lágrimas que le mojaban la cara.

Después estaba su casa. Un ambiente de tristeza e impotencia lo envolvía todo. Hace días que se habían enterado de una noticia y eso había hecho mella en ellos. Como siempre en esos temas, sus padres se lo ocultaban todo y ella tampoco era capaz de preguntar nada, seguramente por miedo a la respuesta. Tendría que esperar a que le dieran la última buena noticia o la última mala noticia. Y la espera se hacía interminable. A consecuencia de esto, su concentración iba y venía. Estaba en un curso importante y aún no se daba cuenta de que tenía que esforzarse más, pero no podía y eso la preocupaba : su futuro estaba en juego.

Pasó al lado de una pareja. Reían y se besaban despreocupados de todo y de todos. Una leve sonrisa se posó en su cara y recordó cuando hace un año exactamente ella era la chica más feliz de la ciudad. Suspiró y se dio cuenta de lo lejos que quedaba eso.
También estaba lo de su amiga de siempre. Después de dos años, podría decirse que su novio la dejó plantada en el altar. “Tenían tantos planes de futuro…"
Al estar su amiga así, entre ellas también había un ambiente de continua tristeza.

Y por si todo esto fuera poco llevaba haciendo la cuenta atrás desde hacia meses. Sus mejores amigos se iban a estudiar a la universidad y notaba que se quedaría sola. Los echaría muchísimo de menos y no se imaginaba la vida sin ellos, aunque solo fuera un año.


Acabó llegando al parque, y un montó de recuerdos comenzaron a llenarle la vista.

Sabía algo que la podía animar, solo con una cosa podría volver a sonreír y ver todo de otra forma: Will. ¿Lo malo? Él no estaba.

2 comentarios:

  1. Siempre es triste el perder a una amiga, la chica de tu historia tiene que encontrar la forma de recuperarla de algún modo. Y que no se preocupe por problemas que haya en su casa, siempre hay que pensar positivamente. Lo mejor es mirar el vaso medio lleno. Antes o después, las cosas volverán al sitio del que nunca debieron moverse :)

    Un beso graaaaaaaaaaaaaaaaaaandre!

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