Un día el muchacho entrará en el vagón y la encontrará en el asiento de enfrente radiante y luminosa, y se acercará a ella y le hará la pregunta que siempre le hace al terminar la canción. Y un día, todo cambiará.
Ella se levantará de su asiento sosteniéndole la mirada, el metro detendrá su ritmo, todas las cabezas se girarán hacia ellos, la ciudad también se detendrá, la gente parada en las aceras, los coches en mitad de la calle, las palomas emprenderán el vuelo…Ella se acercará mucho a él y un día le responderá de forma muy diferente a como lo hace en la canción.
Ismael Serrano.