
Como todos los años por estas fechas me encontraba en mi pequeña habitación dorada. Sacaba las cosas de los cajones despacio, la verdad es que no tenía prisa por terminar aquello. Yo sabía que significaba: me iba.
Siempre me gustaba hacer la maleta, para todo. Y mucho más aquella. Eran mediados de julio y al día siguiente tomaría rumbo a mis queridas tierras veraniegas. Llevaba todo un curso esperando a que llegaran las vacaciones y por fin me iba.
Aunque este año me había dado cuenta de que las cosas eran diferentes. Una grandísima parte de mi quería marcharse cuanto antes, cambiar de aires, ver caras nuevas. Está claro que un mes y medio en una playa es de lo más relajante. Pero cuando me quedaba quieta y pensaba, una pequeña parte de mi tenía miedo de irse. Sabía que se perdería un montón de cosas. Tenía pánico de la vuelta. ¿Y si las cosas habían cambiado? Siempre tenía miedo a los cambios.
Sacudí la cabeza intentando enviar lo más lejos posible esos pensamientos, que me atormentaban desde hacia bastante tiempo.
Sabía que aquel verano prometía más que el anterior. Llevaba ventaja: este verano sabía con exactitud a que me enfrentaba en cada momento. Tenía claro que nadie más volvería a jugar conmigo y tenía claro que aprovecharia ese mes y medio, porque tenia claro que me lo merecía.
También sabía que no podría evitar quitarme de la cabeza a Will, o a Luz, Ashley y Julia ni siquiera a Max. Pero tendría que verlos algún día.
A la mañana siguiente las prisas agobiaban a mi madre. Con bastante alboroto metimos como pudimos todas las cosas en el pequeño maletero de nuestro viejo coche. Subí una última vez a mi casa y entré en mi habitación. La miré con melancolía, pues no sabía si ese mes y medio podría aumentar un poco más. Tampoco quería pensarlo.
Me puse mis cascos blancos y elegí cualquier canción para que me ambientara el camino. Con mis Rayban observé por última vez las desgastadas carreteras y las secas montañas.
Una lágrima cayó y mojó la pantalla de mi móvil, la abrí. La foto de él dándome un beso en la mejilla me hizo mostar una amplia sonrisa. Al cerrarlo observé como mi superhéroe miraba hacia delante.
Decidí hacer lo mismo.
Siempre me gustaba hacer la maleta, para todo. Y mucho más aquella. Eran mediados de julio y al día siguiente tomaría rumbo a mis queridas tierras veraniegas. Llevaba todo un curso esperando a que llegaran las vacaciones y por fin me iba.
Aunque este año me había dado cuenta de que las cosas eran diferentes. Una grandísima parte de mi quería marcharse cuanto antes, cambiar de aires, ver caras nuevas. Está claro que un mes y medio en una playa es de lo más relajante. Pero cuando me quedaba quieta y pensaba, una pequeña parte de mi tenía miedo de irse. Sabía que se perdería un montón de cosas. Tenía pánico de la vuelta. ¿Y si las cosas habían cambiado? Siempre tenía miedo a los cambios.
Sacudí la cabeza intentando enviar lo más lejos posible esos pensamientos, que me atormentaban desde hacia bastante tiempo.
Sabía que aquel verano prometía más que el anterior. Llevaba ventaja: este verano sabía con exactitud a que me enfrentaba en cada momento. Tenía claro que nadie más volvería a jugar conmigo y tenía claro que aprovecharia ese mes y medio, porque tenia claro que me lo merecía.
También sabía que no podría evitar quitarme de la cabeza a Will, o a Luz, Ashley y Julia ni siquiera a Max. Pero tendría que verlos algún día.
A la mañana siguiente las prisas agobiaban a mi madre. Con bastante alboroto metimos como pudimos todas las cosas en el pequeño maletero de nuestro viejo coche. Subí una última vez a mi casa y entré en mi habitación. La miré con melancolía, pues no sabía si ese mes y medio podría aumentar un poco más. Tampoco quería pensarlo.
Me puse mis cascos blancos y elegí cualquier canción para que me ambientara el camino. Con mis Rayban observé por última vez las desgastadas carreteras y las secas montañas.
Una lágrima cayó y mojó la pantalla de mi móvil, la abrí. La foto de él dándome un beso en la mejilla me hizo mostar una amplia sonrisa. Al cerrarlo observé como mi superhéroe miraba hacia delante.
Decidí hacer lo mismo.